Santiago de Chile, 9 de abril de 2026. En un acto solemne, la Embajada de Colombia en Chile lideró la recepción oficial de una colección de 174 piezas arqueológicas de origen precolombino, en su mayoría de la cultura Tumaco, entregadas voluntariamente por la familia Errázuriz Cox.

Ilustración 1 – Asistentes al acto de entrega, en presencia de las piezas precolombinas, expuestas en la Residencia de la Embajada de Colombia en Chile.
El evento, encabezado por el Embajador Sebastian Guanumen Parra, contó con la presencia de los hermanos Cecilia, María Concepción y Felipe Errázuriz Cox, y de sus familiares, Gustavo Parra, Martín Errázuriz y Virginia Valdivieso; asimismo, participaron embajadoras, embajadores y representantes del cuerpo diplomático acreditado en Chile; representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile; autoridades académicas; representantes de universidades; autoridades de entidades culturales; centros artísticos; representantes de organizaciones internacionales; y agregados de las Fuerzas Militares y de Policía.

Ilustración 2 - La familia Errázuriz Cox y el Embajador Sebastian Guanumen, durante el acto oficial de entrega de las piezas precolombinas al Estado colombiano.
La colección entregada es el resultado de décadas de investigación del arquitecto chileno Jaime Errázuriz Zañartu, quien dedicó su vida a estudiar y comprender las culturas precolombinas, particularmente la cultura Tumaco – La Tolita, en el marco de su profesión y en medio de sus labores como profesor de la Universidad del Valle.
Estas piezas ancestrales, constituyen un testimonio invaluable de las formas de vida, los rituales y los saberes de comunidades que habitaron el Pacífico colombiano hace miles de años. Asimismo, la colección incluye piezas de otras tradiciones arqueológicas como Nariño, San Agustín y Tayrona, lo que amplía su valor como reflejo de la riqueza cultural precolombina del país.
Como lo expresó Cecilia Errázuriz: “los objetos tienen vida en la medida en que tienen historia”. Durante su intervención, la mayor de seis hijos de la familia Errázuriz Cox, remembró el proceso de conservación de las piezas durante tantas décadas, haciendo analogía al personaje de Rebeca Buendía, de Cien Años de Soledad, quien conservaba los restos de sus progenitores en una bolsa, como testimonio de su pasado.

Ilustración 3 – Los hermanos Errázuriz Cox reciben una placa conmemorativa de parte del Embajador Sebastian Guanumen, durante el acto de entrega de las piezas precolombinas al Estado Colombiano.
Este acto de entrega adquirió un significado aún más profundo, al realizarse un 9 de abril, fecha en la que en Colombia se conmemora el Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado. En este contexto, la repatriación de estas piezas se convierte en un ejercicio de memoria, reparación y dignificación del patrimonio cultural colombiano.
Como lo describió la señora María Concepción Errázuriz, refiriéndose al legado de su padre: “esta es una colección académica, más allá de estética; es el resultado de la selección y colección de piezas, bajo la intención constante de documentar las redes migratorias entre Asia y América, antes de Colón”.
Ilustración 4 – María Errázuriz Cox describe la historia tras la conformación de la colección de las piezas precolombinas.
Este proceso de retorno se enmarca en la política del Gobierno del Presidente Gustavo Petro, bajo el Plan Nacional de Desarrollo “Colombia Potencia Mundial de la Vida”, que prioriza y protege la preservación de la memoria ancestral del país, y que ha logrado la repatriación de más de 1.016 piezas arqueológicas; asimismo, ha sido impulsada bajo el liderazgo de la Ministra de Relaciones Exteriores, Yolanda Villavicencio y con el respaldo de la Ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani.
Un esfuerzo articulado del Estado colombiano
Las piezas ancestrales, como bienes del patrimonio arqueológico de Colombia, serán administradas por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, en articulación con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), entidad competente para su investigación, protección y puesta en valor. En ese marco, se proyecta que, una vez surtidos los procesos técnicos correspondientes, puedan retornar al territorio que les dio origen, en el renovado Museo Arqueológico de Tumaco – La Tolita, que apuesta por una museografía viva y que conecta el patrimonio con las comunidades del Pacífico colombiano.
En palabras del Embajador Sebastian Guanumen: “Fueron las aguas de los ríos Mira, Chaguí o Caunapí y la tierra que erige el histórico territorio del departamento de Nariño, las que terminaron de moldear el arte precolombino de la cultura Tumaco. Fundidas con el tiempo y resonando en la mente de Jaime Errázuriz, estas piezas resultaron ser crónicas de aves, jaguares, toda clase de mamíferos, reptiles, roedores y especies, que habitaron nuestro país.
En contados instantes estaremos frente a figuras antropomorfas, que detallan nuestros antepasados comunes y sus historias ancestrales; frente a figuras zoomorfas, que evocan la relación sagrada que como humanos teníamos con la naturaleza; inclusive jarras, cuencos, instrumentos musicales y rayadores, que dan cuenta de la vida cotidiana, de los rituales y de los saberes de estas comunidades ancestrales”.

Ilustración 5 – El Embajador Sebastian Guanumen se dirige a los asistentes, durante el acto de entrega de las piezas precolombinas en la Residencia de la Embajada de Colombia en Chile.
El Gobierno colombiano dispuso todos los recursos necesarios para garantizar el adecuado retorno de las piezas. La experta Natalia Barón, conservadora y gestora de la política de preservación y restauración de los bienes patrimoniales del Ministerio de Relaciones Exteriores, viajó desde Colombia a Santiago para realizar el reconocimiento técnico de la colección, asegurar su correcta manipulación bajo estrictos protocolos de conservación y supervisar el embalaje especializado, evitando cualquier deterioro durante su traslado.

Ilustración 6- Natalia Barón describe en detalle una de las piezas arqueológicas, perteneciente a la cultura Tumaco.
La colección entregada por la familia Errázuriz Cox trasciende su valor arqueológico para convertirse en un símbolo de cooperación y hermandad entre Colombia y Chile. Su gesto voluntario reafirma que la protección del patrimonio cultural es una responsabilidad compartida, que convoca tanto a los Estados como a los particulares, a la academia y a la sociedad en su conjunto.
El señor Presidente de la República, Gustavo Petro, ha seguido de cerca esta iniciativa y ha dispuesto dar continuidad a este acto mediante el recibimiento oficial de las piezas en territorio colombiano, consolidando así un gesto de Estado que honra la memoria y proyecta el compromiso del país con su historia.
Finalmente, este proceso reafirma el papel de la diplomacia cultural como un puente, capaz de transformar gestos individuales en acciones colectivas. La Embajada de Colombia en Chile continuará promoviendo iniciativas que fortalezcan la protección del patrimonio, el diálogo intercultural y la construcción de memoria, convencida de que preservar el pasado es también una forma de construir el futuro.

Ilustración 7- Público asistente detalla las piezas arqueológicas que serán repatriadas a territorio colombiano.










