En el marco del fortalecimiento de los lazos culturales entre Colombia y Chile, el pasado 13 de mayo se realizó en el Teatro Municipal de Viña del Mar el concierto Hilando sonidos, uniendo culturas, Primer Encuentro Binacional de Orquestas Infantiles y Juveniles Chile–Colombia, un espacio donde la música se convirtió en punto de encuentro entre jóvenes de ambos países.
El concierto unió a la Orquesta Estudiantil Sergio Leiva, del Departamento de Cultura de Viña del Mar, y al Ensamble de Vientos y Percusión del Centro Orquestal de Puente Aranda de la Fundación Nacional Batuta de Colombia conformado por niños, niñas y jóvenes de Bogotá que viajaron hasta Chile para compartir su talento y vivir una experiencia de intercambio cultural en el país austral.
La delegación colombiana estuvo integrada por jóvenes de la localidad de Puente Aranda, un territorio de Bogotá marcado por importantes desafíos sociales, donde la música se ha convertido en una herramienta de transformación y construcción de futuro para niños, niñas y jóvenes.
Durante tres días, las y los participantes compartieron jornadas de ensayo e integración que fueron mucho más allá de una presentación artística. Entre partituras, ritmos y experiencias compartidas, nació un intercambio que permitió unir las culturas de ambos países a través de la música. Una unión que, como destacó el Embajador de Colombia en Chile, Sebastián Guanumen Parra, también se refleja en los múltiples elementos que acercan a estos dos países: “nos unen el Pacífico y sus ballenas, los Andes y sus cóndores, el realismo mágico, el folclor, la historia y la riqueza de nuestra cultura. Hoy, también nos unen la música, el talento y la fuerza de la juventud Latinoamericana…”.
Jóvenes colombianos y chilenos, bajo la dirección de Jesús Rodríguez y Carlos Andrés Camacho, interpretaron juntos repertorios latinoamericanos y populares en una puesta en escena que reflejó el poder de la música para unir culturas y derribar distancias. Uno de los momentos más especiales de la jornada se vivió cuando ambas orquestas interpretaron Colombia Tierra Querida, acompañados de sombreros vueltiaos y bailes de cumbia, despertando aplausos, gritos y ovaciones de un teatro lleno de juventudes y familias que celebraron este encuentro binacional.
Más allá de un concierto, Hilando sonidos, uniendo culturas dejó en evidencia cómo el arte puede ser puente entre países, acercar culturas diversas y transformar vidas a través de la música.
Este encuentro fue posible gracias al trabajo y compromiso de la Fundación Nacional Batuta, bajo el liderazgo de Beatriz Helena Mejía Ramírez; de la Alcaldía Local de Puente Aranda, encabezada por el alcalde Víctor Alfonso Cruz Sánchez; y del Municipio de Cuidados de Viña del Mar.


